Para algunas personas, la idea de dejar o reducir el chemsex se siente como aceptar una sexualidad más pequeña: menos intensa, menos desinhibida, menos larga, menos exploratoria. Esa pérdida anticipada puede ser mucho más importante que el simple hecho de dejar una sustancia. Trabajar el cambio sin reconocerla es pedir a la persona que renuncie a algo que todavía valora sin entender qué tendría que construir en su lugar.
La intensidad forma parte de lo que algunas personas buscan
La investigación cualitativa y observacional describe que las sustancias pueden asociarse subjetivamente con mayor deseo, excitación, desinhibición, duración, intimidad y placer (Nimbi et al., 2021; Mundy et al., 2025). Esos beneficios no aparecen en todos los casos ni tienen la misma importancia, pero forman parte del fenómeno.
Por eso, cuando una persona dice ‘no quiero volver a un sexo aburrido’, discutirle que el chemsex en realidad no era placentero suele ser poco útil. La pregunta interesante es qué componentes de esa intensidad quiere conservar y cuáles ya no compensan.
Intensidad no es sinónimo de una práctica concreta
A veces la intensidad estaba en la duración; otras en la novedad, el grupo, la pérdida de vergüenza, determinadas fantasías, el rol sexual, el contacto corporal, la sensación de conexión o la posibilidad de explorar. Si todo eso se agrupa bajo la palabra ‘sexo’, se pierde precisión.

Descomponer la experiencia permite imaginar más de una vía. Quizá una persona no necesite reproducir sesiones de muchas horas para conservar exploración; otra puede descubrir que lo que más valoraba era sentirse deseada; otra, poder expresar una fantasía sin autocensura.
La alternativa al chemsex no tiene por qué ser una sexualidad más plana. El objetivo puede ser que la intensidad deje de depender de un único camino.
Ampliar no significa sustituir una experiencia por una copia
No existe evidencia que demuestre que una actividad concreta pueda sustituir de forma equivalente el efecto sexual y farmacológico del chemsex. Prometerlo sería poco realista. Lo que sí puede plantearse clínicamente es aumentar el número de caminos disponibles hacia placer, intimidad, novedad o intensidad.
MAFIC-Chemsex formula esta idea como ampliación de repertorios. Es una propuesta clínica: el cambio no se define por convertir el sexo sobrio en una versión idéntica del sexo químico, sino por reducir la exclusividad de una sola vía cuando esa exclusividad se ha vuelto problemática.
La sexualidad no tiene que volverse normativa
Trabajar sin sustancias no significa renunciar a sexo grupal, BDSM, no monogamia, fantasías intensas, roles sexuales o aplicaciones si esas prácticas son deseadas, consensuadas y compatibles con los objetivos de la persona. Ninguna de ellas constituye un problema por su forma.
El foco cambia cuando una práctica queda inseparable del consumo, genera riesgos que la persona no desea asumir o deja de poder elegirse. Ahí el objetivo no es moralizar la práctica, sino recuperar margen.
Una pregunta mejor que «¿puedes tener sexo normal?»
En consulta prefiero preguntas como: ¿qué parte de tu sexualidad quieres conservar?, ¿qué te gustaría poder hacer también sin sustancias?, ¿qué experiencias echas de menos?, ¿qué prácticas realizas porque realmente las deseas y cuáles porque el contexto te arrastra?, ¿qué intensidad sería suficiente para que quisieras repetir?
Cambiar puede significar tener más margen para sentirte vivo, no menos. La dirección concreta debe definirla la persona, con una evaluación honesta de riesgos y consecuencias.
Preguntas frecuentes
¿Recuperarse implica tener un sexo más «vainilla»?
No. No existe un modelo sexual normativo que deba imponerse. Lo relevante es elección, seguridad, satisfacción y compatibilidad con los objetivos.
¿Se puede mantener una sexualidad intensa sin drogas?
Algunas personas sí encuentran nuevas formas de intensidad; la evidencia no permite prometer una equivalencia exacta ni una receta universal.
¿Y si realmente prefiero el sexo con sustancias?
Esa preferencia puede explorarse sin juicio junto con sus costes, riesgos y grado de control. El objetivo clínico no se deduce solo de la preferencia.
Referencias
Nimbi, F. M., Rosati, F., Esposito, R. M., Stuart, D., Simonelli, C., & Tambelli, R. (2021). Sex in chemsex: Sexual response, motivations, and sober sex in a group of Italian men who have sex with men with sexualized drug use. The Journal of Sexual Medicine, 18(12), 1955-1969. https://doi.org/10.1016/j.jsxm.2021.09.013. PMID: 34756552.
Mundy, E., Carter, A., Nadarzynski, T., Whiteley, C., de Visser, R. O., & Llewellyn, C. D. (2025). The complex social, cultural and psychological drivers of the ‘chemsex’ experiences of men who have sex with men: A systematic review and conceptual thematic synthesis of qualitative studies. Frontiers in Public Health, 13, 1422775. https://doi.org/10.3389/fpubh.2025.1422775. PMID: 40027505.
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van den Dungen, D. A. C., de Vries, H. J. C., Heijman, T., Hoornenborg, E., & Davidovich, U. (2026). Understanding problematic versus non-problematic chemsex practices from a user’s perspective: A qualitative study. AIDS Care, 1-14. https://doi.org/10.1080/09540121.2026.2633293. PMID: 41937551.
Barber, W., Hillyard, M., Connolly, D., da Silva, E., Scott, G., Mitcheson, L., & Appiah-Kusi, E. (2026). Sex, substances, and stigma: Working alongside chemsex in talking therapies. The Cognitive Behaviour Therapist, 19, e26. https://doi.org/10.1017/S1754470X26100683.
Sánchez-Ocaña, A., Fenollar-Cortés, J., Fernández-Artamendi, S., & Esteban, L. (2025). Exploring the role of social support and sexual functioning: A study of chemsex and sober sex in men who have sex with men. The Journal of Sex Research, 62(7), 1303-1312. https://doi.org/10.1080/00224499.2024.2415997. PMID: 39417539.
Sobre el autor
Ignacio Cervera es Psicólogo General Sanitario especializado en chemsex y adicciones en hombres homosexuales y otros HSH. Es autor y desarrollador de MAFIC-Chemsex, fundador de Querido Amigo Marica y desarrolla actividad clínica especializada, consultoría, supervisión profesional, formación y análisis de casos relacionados con chemsex.





