Por Ignacio Cervera, Psicólogo General Sanitario.
«Ignacio, ¿cuánto tiempo voy a tardar en volver a disfrutar del sexo?».
Es una pregunta que aparece en consulta cuando un hombre gay decide dejar el chemsex o cambiar su relación con el consumo. Y entiendo perfectamente por qué la hace. Cuando llevas tiempo asociando el sexo a las drogas, es posible que una masturbación o un encuentro sin consumir te resulten menos intensos de lo que esperabas.
Pero no puedo darte una cifra. No sabemos si recuperarás determinadas experiencias en 30 días, tres meses o seis meses. La investigación no ha establecido un plazo general para recuperar el deseo, la excitación o el placer sexual después del chemsex. (Nimbi et al., 2021; Mundy et al., 2025).
Por qué no podemos dar un número
Los estudios nos ayudan a comprender cómo cambia la experiencia sexual durante el chemsex y qué dificultades pueden aparecer al dejarlo. Pero no ofrecen un calendario que podamos aplicar a todos los hombres. También muestran algo importante: las personas consumen por motivos diferentes y viven el sexo sin drogas de maneras muy distintas. (Nimbi et al., 2021; Sánchez-Ocaña et al., 2025).

En consulta veo que algunos hombres empiezan a notar cambios a lo largo de los meses. Otros tienen una evolución mucho más irregular. Pueden disfrutar de un encuentro un sábado y sentir muy poco interés sexual durante las semanas siguientes. Eso no significa necesariamente que hayan retrocedido.
¿Recuperar la sexualidad significa volver a como estabas antes?
Esta es una de las primeras preguntas que me gusta plantear.
A menudo damos por hecho que antes del chemsex teníamos una sexualidad satisfactoria y que ahora debemos recuperarla. Pero ¿cómo era realmente?
Quizá llevabas años masturbándote siempre con pornografía. O tu deseo estaba muy relacionado con abrir Grindr, mirar perfiles, intercambiar fotos y anticipar encuentros. Puede que disfrutaras de todo ello. No estoy diciendo que utilizar porno o aplicaciones sea problemático.
Lo que me interesa es entender qué ocurría si esas condiciones no estaban presentes. ¿Podías disfrutar también de tus propias fantasías? ¿Te apetecía explorar otras formas de masturbarte? ¿Cómo vivías el sexo con otros hombres fuera de las aplicaciones?
El deseo no funciona como un depósito que simplemente tenemos que rellenar. Cambia con las experiencias, los estímulos, el aprendizaje y las circunstancias de nuestra vida. Por eso, en algunos casos, más que volver al pasado necesitamos construir una sexualidad con posibilidades que antes tampoco habíamos explorado.
El tiempo por sí solo no explica el cambio
Dejar de consumir puede ser una parte importante del proceso. Pero pasar semanas sin drogas no significa que vayamos a disfrutar automáticamente del sexo.
A veces necesitamos descansar. Otras veces hay que trabajar la ansiedad por rendimiento, recuperar oportunidades de intimidad o aprender a disfrutar de encuentros que no duran ocho horas.
También necesitamos comprender qué hacía tan atractivo el chemsex. Quizá te permitía sentirte más seguro con tu cuerpo. Tal vez disfrutabas de una intensidad que no encontrabas en otros encuentros o de una conexión especial con determinados chicos. Si ignoramos todo eso, nos dejamos fuera una parte importante de la sexualidad que estás intentando recuperar. (Nimbi et al., 2021; Freestone et al., 2025).
Qué observar en lugar de contar días
Cuando trabajamos esta parte en terapia prefiero empezar preguntándote qué significa para ti recuperar la sexualidad.
Puede significar volver a follar sin drogas. Recuperar las ganas de masturbarte. Disfrutar de un encuentro sin compararlo continuamente con el chemsex. O sentir que puedes explorar fantasías sin acabar buscando consumo.
A veces el trabajo consiste en ampliar prácticas: descubrir otras formas de estimulación, utilizar tus propias fantasías, explorar el placer sin estar pendiente del orgasmo o aprender a expresar lo que te apetece con otro hombre.
No se trata de obligarte a masturbarte sin porno ni de imponer una forma supuestamente más sana de follar. Se trata de que tengas más opciones y puedas decidir cuáles te interesan.
Cuando el deseo sexual también da miedo
Este es otro matiz que aparece en mi consulta y que me parece especialmente importante.
Algunos hombres no solo tienen dificultades para sentir deseo. También empiezan a tenerle miedo.
Quizá te excitas recordando una sesión de chemsex y enseguida piensas: «Como siga con esta fantasía, acabaré consumiendo».
En ese caso necesitamos distinguir varias cosas. Una es sentir deseo sexual. Otra es tener ganas de consumir. Y otra es empezar a hacer aquello que, en tu caso, suele conducir al consumo.
Pueden aparecer juntas, pero no son exactamente lo mismo. No queremos que acabes viviendo toda tu sexualidad como una amenaza. Queremos comprender qué situaciones te ponen realmente en riesgo y cuáles puedes disfrutar sin que necesariamente te lleven al consumo.
La evolución puede ser irregular y seguir siendo significativa
Si tu objetivo es mantener la abstinencia, puede que durante el proceso vuelvas a consumir alguna vez.
Eso no significa automáticamente que hayas perdido todos los avances sexuales. Pero tampoco conviene ignorar lo ocurrido.
Me interesa saber qué pasó con tu sexualidad durante ese episodio. ¿Volviste a asociar determinadas prácticas exclusivamente al consumo? ¿Aparecieron dificultades para disfrutar después? ¿O pudiste identificar algo que necesitas trabajar de otra manera?
El objetivo no es poner el contador a cero después de cada consumo. Es comprender sus consecuencias y decidir qué necesitamos ajustar para seguir avanzando.
Y si el sexo sin drogas continúa resultándote difícil, no tienes por qué limitarte a esperar. Podemos evaluar el deseo, la respuesta sexual, el estado de ánimo y las condiciones en las que intentas disfrutar. El trabajo sobre sexualidad debería formar parte de la atención al chemsex cuando es una necesidad para la persona. (Freestone et al., 2025).
Preguntas frecuentes
¿Es verdad que el cerebro tarda 90 días en volver a disfrutar del sexo?
No. No existe un plazo de 90 días demostrado para recuperar el deseo o el placer sexual después del chemsex. Tampoco tenemos una cifra alternativa que pueda aplicarse a todos los casos.
¿Cuándo debería preocuparme?
Si el malestar es intenso, las dificultades persisten o aparecen problemas de erección, dolor, cambios importantes de ánimo o pérdida generalizada del interés por actividades que antes disfrutabas, merece la pena valorarlo. No hace falta esperar a cumplir un número de meses.
¿Tener un buen encuentro sin drogas significa que ya he recuperado mi sexualidad?
Significa que has tenido una experiencia que puede ser importante para ti. Pero no necesitas convertirla en un examen ni demostrar que podrás repetirla siempre. Lo que buscamos es que poco a poco tengas más posibilidades de disfrutar y elegir.
Recuperar también puede significar construir algo nuevo
No tienes que volver a ser exactamente el hombre que eras antes del chemsex.
Quizá descubras que quieres una sexualidad diferente. Con otras prácticas, otros ritmos o una relación distinta con la masturbación y las fantasías.
Y quizá algunas cosas que disfrutabas antes sigan gustándote. No necesitamos cambiarlas por obligación.
Recuperar tu sexualidad no consiste en alcanzar una fecha ni en demostrar que ya puedes follar como antes. Consiste en acercarte a la vida sexual que tú quieres tener.
Si estás dejando el chemsex y necesitas trabajar también tu sexualidad, en Querido Amigo Marica encontrarás atención psicológica especializada en hombres gays y chemsex.
Referencias
De La Mora, L., Laguno, M., Torres, B., Chivite, I., Foncillas, A., Inciarte, A., Calvo, J., González-Cordón, A., Ambrosioni, J., Berrocal, L., De Lazzari, E., Martínez, E., Blanco, J. L., Mora, R., Solbes, E., Rodriguez, A., Callau, P., Miquel, L., Blanch, J., … Martínez-Rebollar, M. (2025). Long-term health outcomes of people with HIV engaged in chemsex: A prospective cohort study on drug use, sexual behaviour, sexually-transmitted infections and vulnerability. Infectious Diseases and Therapy, 14(9), 2113-2130. https://doi.org/10.1007/s40121-025-01201-7. PMID: 40762951.
Nimbi, F. M., Rosati, F., Esposito, R. M., Stuart, D., Simonelli, C., & Tambelli, R. (2021). Sex in chemsex: Sexual response, motivations, and sober sex in a group of Italian men who have sex with men with sexualized drug use. The Journal of Sexual Medicine, 18(12), 1955-1969. https://doi.org/10.1016/j.jsxm.2021.09.013. PMID: 34756552.
Sánchez-Ocaña, A., Fenollar-Cortés, J., Fernández-Artamendi, S., & Esteban, L. (2025). Exploring the role of social support and sexual functioning: A study of chemsex and sober sex in men who have sex with men. The Journal of Sex Research, 62(7), 1303-1312. https://doi.org/10.1080/00224499.2024.2415997. PMID: 39417539.
Freestone, J., Xiao, B. J., Siefried, K. J., Bourne, A., Ezard, N., Maher, L., Stirling, R., Degenhardt, L., Varma, R., Prestage, G., & Hammoud, M. (2025). Exploring experiences of talk therapies among gay and bisexual men seeking to reduce or abstain from using crystal methamphetamine in the context of chemsex. Drug and Alcohol Review, 44(3), 711-722. https://doi.org/10.1111/dar.13999. PMID: 39887811.
Mundy, E., Carter, A., Nadarzynski, T., Whiteley, C., de Visser, R. O., & Llewellyn, C. D. (2025). The complex social, cultural and psychological drivers of the ‘chemsex’ experiences of men who have sex with men: A systematic review and conceptual thematic synthesis of qualitative studies. Frontiers in Public Health, 13, 1422775. https://doi.org/10.3389/fpubh.2025.1422775. PMID: 40027505.
Sobre el autor
Ignacio Cervera es Psicólogo General Sanitario especializado en chemsex y adicciones en hombres homosexuales y otros HSH. Es autor y desarrollador de MAFIC-Chemsex, fundador de Querido Amigo Marica y desarrolla actividad clínica especializada, consultoría, supervisión profesional, formación y análisis de casos relacionados con chemsex.





