La pregunta parece sencilla: «¿qué porcentaje de personas deja el chemsex por sí sola?». Hoy no podemos responderla con una cifra fiable. No porque nadie haya observado reducción, sino porque observar menos chemsex en una cohorte no nos dice automáticamente quién se recuperó, por qué cambió ni qué ocurrió con quienes dejaron de responder.
Observar que menos participantes reportan chemsex al final de un estudio no equivale a demostrar qué porcentaje se recuperó espontáneamente.
El problema de confundir descenso observado con recuperación
En Hammond et al. (2023) se observaron cambios en chemsex a lo largo del tiempo. Sin embargo, el informe de 2019 terminó con solo 72 participantes respondiendo el último cuestionario. Si las personas que continúan consumiendo tienen más probabilidad de abandonar el estudio —o si sucede lo contrario—, la cifra final puede cambiar de forma importante.
Por eso la investigación maestra clasifica con alta confianza una conclusión negativa: no conocemos una tasa poblacional fiable de recuperación espontánea a partir de estos datos.
Además, «espontánea» es difícil de definir
Una persona puede reducir porque cambia de pareja, se muda, empieza un trabajo, pierde acceso a una sustancia, entra en PrEP, recibe psicoterapia, se apoya en amigos, cambia de app o atraviesa una enfermedad. ¿Cuál de esos cambios cuenta como recuperación espontánea?

Para estimarla necesitaríamos seguir poblaciones suficientemente representativas, medir intervenciones y cambios contextuales y conservar a la mayoría de participantes durante años. La literatura actual no permite separar esas vías con precisión.
Parar chemsex tampoco equivale necesariamente a recuperación
Hammond et al. (2023) estudió factores asociados con empezar y parar chemsex. «Parar» es un outcome relevante, pero no informa por sí solo sobre sexualidad, calidad de vida, craving, cambio de sustancias, salud mental o funcionamiento. Una persona puede dejar chemsex y mantener otros problemas, o reducir daños sin dejarlo completamente.
Por eso los estudios futuros necesitan definir con usuarios qué outcomes representan recuperación: control, placer, intimidad, función, seguridad y calidad de vida, además del consumo.
Qué sí sabemos
Sabemos que las trayectorias no son uniformes. ANRS-Prévenir identificó grupos bajos, crecientes, decrecientes y altos; Barcelona observó disminución a tres años dentro de una cohorte clínica. Es decir, existe cambio y existe reducción.
Lo que no podemos hacer es convertir esos hallazgos en frases como «el 40% se recupera solo» o «si aguantas X meses lo normal es que desaparezca». Esa precisión sería ficticia.
Por qué decir «no lo sabemos» también construye autoridad
En divulgación sanitaria existe presión por ofrecer números. Pero una cifra sin denominador adecuado, con pérdida intensa de seguimiento o una definición ambigua puede ser más engañosa que útil.
Una comunicación científica responsable distingue entre ausencia de evidencia y evidencia de ausencia. En este caso, no hay base suficiente para estimar una tasa generalizable de recuperación espontánea, especialmente para España.
Preguntas frecuentes
¿Hay personas que reducen sin tratamiento formal?
Sí, se observan reducciones y abandonos, pero los estudios actuales no permiten estimar qué proporción cambia sin tratamiento ni por qué.
¿Hammond demuestra recuperación espontánea?
No. La pérdida de seguimiento es demasiado grande y la misma cohorte produjo varios análisis, que no deben contarse como confirmaciones independientes.
¿Existe una cifra para España?
No. No disponemos de una cohorte poblacional española que permita estimarla de forma fiable.
Referencias
Hammond, R., Cambiano, V., Lampe, F. C., Asboe, D., Clarke, A., Gilson, R., Hart, G. J., Miltz, A. R., Nwokolo, N., Johnson, A. M., Phillips, A. N., Speakman, A., Whitlock, G., Rodger, A., & Sewell, J. (2023). Predictors of starting and stopping chemsex in men who have sex with men in England: Findings from the AURAH2 prospective study. Sexually Transmitted Infections, 99(7), 474–481. https://doi.org/10.1136/sextrans-2023-055774. PMID: 37321843; PMCID: PMC10715473.
Sewell, J., Cambiano, V., Speakman, A., Lampe, F. C., Phillips, A., Stuart, D., Gilson, R., Asboe, D., Nwokolo, N., Clarke, A., & Rodger, A. J. (2019). Changes in chemsex and sexual behaviour over time, among a cohort of MSM in London and Brighton: Findings from the AURAH2 study. International Journal of Drug Policy, 68, 54–61. https://doi.org/10.1016/j.drugpo.2019.03.021. PMID: 30999243.
Sietins, E., Sagaon-Teyssier, L., Sow, A., Assoumou, L., Mora, M., Beniguel, L., Rojas-Castro, D., Michels, D., Jones, J. C., Ghosn, J., Costagliola, D., Spire, B., Roux, P., Molina, J.-M., & Protiere, C. (2025). Trajectories of chemsex engagement across time among PrEP-using men who have sex with men: Results from the French ANRS-Prévenir cohort. International Journal of Sexual Health, 37(3), 525–546. https://doi.org/10.1080/19317611.2025.2511902. PMID: 40843155; PMCID: PMC12366824.
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Sobre el autor
Ignacio Cervera es Psicólogo General Sanitario especializado en chemsex y adicciones en hombres homosexuales y otros HSH. Es autor y desarrollador de MAFIC-Chemsex, fundador de Querido Amigo Marica y desarrolla actividad clínica especializada, consultoría, supervisión profesional, formación y análisis de casos relacionados con chemsex.