Placer y daño pueden coexistir en el chemsex

Una persona puede disfrutar mucho del chemsex y, al mismo tiempo, estar sufriendo consecuencias que ya no quiere aceptar. No hay contradicción. De hecho, ignorar el placer, la intensidad, la pertenencia o la conexión que una persona obtiene del consumo puede producir una formulación clínica pobre: explica por qué quiere dejarlo, pero no por qué vuelve.

La literatura no describe una experiencia única de chemsex

Las síntesis cualitativas recientes muestran una gran heterogeneidad. Placer, exploración, desinhibición, intimidad, conexión y pertenencia aparecen junto a pérdida de control, estigma, deterioro, conflicto y daño (Mundy et al., 2025). La Q-metodología francesa identificó perspectivas muy distintas, desde experiencias manejadas y gratificantes hasta relaciones con el chemsex claramente destructivas (Protiere et al., 2025).

Esto importa porque las muestras clínicas tienden a concentrar problemas y las comunitarias pueden captar mejor experiencias positivas o controladas. Ninguna de las dos debe utilizarse para describir a todo el mundo.

Preguntar por lo bueno no minimiza lo malo

Existe una idea equivocada según la cual reconocer beneficios percibidos equivale a normalizar daños. Ocurre lo contrario: si queremos comprender una conducta, necesitamos saber qué consecuencias inmediatas hacen que tenga valor para esa persona.

Hombre reflexivo al amanecer tras una reunión social en un ambiente cálido

La pregunta ‘¿qué te da el chemsex que te cuesta encontrar de otra manera?’ puede abrir información sobre placer, duración, desinhibición, validación, grupo, intimidad, novedad o suspensión de la autoevaluación. Después hay que mirar, con la misma claridad, qué costes aparecen y cuáles son inaceptables para esa persona.

Una conducta puede ser muy reforzante y muy costosa a la vez. Negar cualquiera de las dos partes empobrece la formulación.

La ambivalencia no es falta de motivación

Querer conservar una parte y cambiar otra puede ser perfectamente coherente. Algunas personas quieren evitar episodios solitarios pero mantener ciertos consumos sociales; otras desean reducir duración; otras quieren abandonar una sustancia concreta; otras priorizan recuperar sexo sobrio. La literatura reciente sobre experiencias problemáticas y no problemáticas apoya que control, consecuencias, límites y capacidad de elección importan más que una etiqueta binaria (van den Dungen et al., 2026).

Clínicamente, el objetivo es traducir la ambivalencia en decisiones observables. ‘Quiero controlarlo’ es demasiado amplio. ‘No quiero que un encuentro termine convirtiéndose en dos días sin dormir’ ya permite medir algo.

El cambio también implica reconocer pérdidas

Si el chemsex concentra sexo, amigos, excitación, pertenencia y una forma de sentirse libre, cambiarlo puede implicar una pérdida real. Pretender sustituir todo eso por recomendaciones genéricas como ‘haz deporte’ o ‘sal con amigos’ no responde a la función que tenía la conducta.

Desde una perspectiva funcional, construir alternativas exige entender qué consecuencias eran valiosas. La investigación apoya la relevancia de placer y conexión, pero todavía no ha demostrado qué repertorios alternativos sustituyen de forma eficaz esas funciones. Esa parte debe presentarse como trabajo clínico individual, no como receta científica.

Una evaluación más honesta permite decisiones más precisas

Reconocer beneficios y costes permite formular preguntas que no moralizan: ¿qué parte quieres conservar?, ¿qué parte se ha vuelto demasiado cara?, ¿qué ocurre inmediatamente y qué ocurre dos días después?, ¿qué condiciones hacen que un episodio sea manejable y cuáles lo vuelven problemático?

Ese tipo de discriminación no garantiza el cambio, pero mejora la calidad de la decisión. Y evita tratar el placer como si fuera una anomalía que hay que negar para poder pedir ayuda.

Preguntas frecuentes

¿Si disfruto del chemsex significa que no tengo un problema?

No. El placer no descarta pérdida de control, daño o incompatibilidad con tus objetivos. Tampoco la presencia de riesgos convierte automáticamente cualquier chemsex en un trastorno.

¿Hablar de beneficios es hacer apología?

No. En evaluación clínica, comprender beneficios percibidos ayuda a explicar por qué la conducta se mantiene y permite hablar de riesgos con mayor precisión.

¿Puedo querer reducir sin querer abstinencia total?

Puede ser un objetivo legítimo en algunos casos, aunque su viabilidad y seguridad deben revisarse según sustancias, pérdidas de control, riesgos médicos y contexto.

Referencias

Mundy, E., Carter, A., Nadarzynski, T., Whiteley, C., de Visser, R. O., & Llewellyn, C. D. (2025). The complex social, cultural and psychological drivers of the ‘chemsex’ experiences of men who have sex with men: A systematic review and conceptual thematic synthesis of qualitative studies. Frontiers in Public Health, 13, 1422775. https://doi.org/10.3389/fpubh.2025.1422775. PMID: 40027505.

Protiere, C., Sow, A., Estellon, V., Bureau, M., Leclercq, V., Grégoire, M., Bladou, F., Spire, B., Michels, D., & Roux, P. (2025). Diversity of chemsex experiences among men who have sex with men: Results from the French ANRS PaacX Study using Q-methodology. Archives of Sexual Behavior, 54(3), 1129-1140. https://doi.org/10.1007/s10508-024-03007-z. PMID: 39407073.

van den Dungen, D. A. C., de Vries, H. J. C., Heijman, T., Hoornenborg, E., & Davidovich, U. (2026). Understanding problematic versus non-problematic chemsex practices from a user’s perspective: A qualitative study. AIDS Care, 1-14. https://doi.org/10.1080/09540121.2026.2633293. PMID: 41937551.

Hawkinson, D. E., Witzel, T. C., & Gafos, M. (2024). Exploring practices to enhance benefits and reduce risks of chemsex among gay, bisexual, and other men who have sex with men: A meta-ethnography. International Journal of Drug Policy, 127, 104398. https://doi.org/10.1016/j.drugpo.2024.104398. PMID: 38555721.

Lafortune, D., Blais, M., Miller, G., Dion, L., Lalonde, F., & Dargis, L. (2021). Psychological and interpersonal factors associated with sexualized drug use among men who have sex with men: A mixed-methods systematic review. Archives of Sexual Behavior, 50(2), 427-460. https://doi.org/10.1007/s10508-020-01741-8. PMID: 33108566.

Barber, W., Hillyard, M., Connolly, D., da Silva, E., Scott, G., Mitcheson, L., & Appiah-Kusi, E. (2026). Sex, substances, and stigma: Working alongside chemsex in talking therapies. The Cognitive Behaviour Therapist, 19, e26. https://doi.org/10.1017/S1754470X26100683.

Sobre el autor

Ignacio Cervera es Psicólogo General Sanitario especializado en chemsex y adicciones en hombres homosexuales y otros HSH. Es autor y desarrollador de MAFIC-Chemsex, fundador de Querido Amigo Marica y desarrolla actividad clínica especializada, consultoría, supervisión profesional, formación y análisis de casos relacionados con chemsex.

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