Una narrativa frecuente presenta el chemsex como un proceso que necesariamente aumenta en frecuencia y gravedad hasta hacerse incontrolable. La evidencia longitudinal disponible no permite sostener esa progresión como regla universal. Algunas personas mantienen niveles bajos, otras aumentan, otras reducen y otras permanecen en patrones altos.
La evidencia longitudinal no sostiene que el chemsex siga una única trayectoria inevitable. Observar grupos que reducen no permite, sin embargo, predecir qué ocurrirá con una persona concreta.
La cohorte ANRS-Prévenir encontró cuatro trayectorias
En 2025, Sietins y colaboradores analizaron 2.518 hombres que tienen sexo con hombres usuarios de PrEP en Francia durante una mediana de 21 meses. El modelo identificó cuatro trayectorias de participación en chemsex: baja (75%), creciente (6%), decreciente (8%) y alta (11%).

Estas cifras no son porcentajes universales de «tipos de usuario». Las clases dependen del modelo estadístico, la muestra es específica y el resultado se basa en autoinforme. Pero el hallazgo sí contradice una idea sencilla: no todos los participantes evolucionan hacia más chemsex.
Una cohorte española también observó descenso
De La Mora y colaboradores siguieron durante tres años a 209 personas con VIH atendidas en Barcelona. El chemsex disminuyó a lo largo del seguimiento, aunque persistieron algunos riesgos y aumentó la necesidad de ayuda sexual. Hubo además un 21% de pérdida de seguimiento (De La Mora et al., 2025).
Este estudio es especialmente relevante para España, pero tampoco representa a toda la población que practica chemsex: es una cohorte clínica de personas con VIH dentro de un programa estructurado y sin grupo comparador.
Hammond estudió quién empieza y quién para
En Inglaterra, Hammond et al. (2023) analizaron inicio y parada de chemsex en 622 participantes con seguimiento. Encontraron asociaciones con distintas variables demográficas y de salud sexual. El estudio confirma que también existe abandono o interrupción, pero no permite convertir esos predictores en causas ni trasladarlos automáticamente a España.
Un informe anterior de la misma cohorte mostró un descenso observado con el tiempo, pero solo 72 personas completaron el último cuestionario. La pérdida de seguimiento es tan importante que no puede interpretarse como una tasa de recuperación espontánea.
Qué podemos afirmar con una confianza razonable
La conclusión más defendible es modesta: la progresión no es inevitable. Existen trayectorias diferentes y observamos reducción o abandono en una parte de participantes. No sabemos todavía qué proporción de una población representativa española seguirá cada trayectoria ni qué predictores modificables permiten anticiparla.
Las cohortes grupales tampoco funcionan como pronóstico individual. Que un perfil estadístico tenga mayor probabilidad de reducir no dice qué ocurrirá con una persona concreta en presencia de determinadas sustancias, oportunidades, relaciones o apoyos.
Por qué esta evidencia importa clínicamente
Evitar el determinismo puede mejorar la conversación terapéutica. Si se presenta el deterioro como inevitable, se corre el riesgo de patologizar a personas con patrones no problemáticos y de generar desesperanza en quienes sí tienen dificultades. Si, por el contrario, se utiliza la heterogeneidad para minimizar daños graves, se comete el error contrario.
El pronóstico debe ser proporcional al patrón observado: historia, pérdida de control, gravedad, dependencia, salud mental, sexualidad, funcionamiento y respuesta a cambios previos.
Preguntas frecuentes
¿La mayoría de personas termina dejando el chemsex?
No podemos afirmarlo. Las cohortes muestran trayectorias diversas, pero no proporcionan una tasa poblacional generalizable de abandono o recuperación.
¿El chemsex siempre se vuelve más grave?
No. La evidencia longitudinal disponible contradice una progresión universal.
¿Las cohortes permiten saber si yo voy a reducir?
No con precisión clínica individual. Los resultados grupales no sustituyen la evaluación del patrón y contexto de una persona.
Referencias
Sietins, E., Sagaon-Teyssier, L., Sow, A., Assoumou, L., Mora, M., Beniguel, L., Rojas-Castro, D., Michels, D., Jones, J. C., Ghosn, J., Costagliola, D., Spire, B., Roux, P., Molina, J.-M., & Protiere, C. (2025). Trajectories of chemsex engagement across time among PrEP-using men who have sex with men: Results from the French ANRS-Prévenir cohort. International Journal of Sexual Health, 37(3), 525–546. https://doi.org/10.1080/19317611.2025.2511902. PMID: 40843155; PMCID: PMC12366824.
De La Mora, L., Laguno, M., Torres, B., Chivite, I., Foncillas, A., Inciarte, A., Calvo, J., González-Cordón, A., Ambrosioni, J., Berrocal, L., De Lazzari, E., Martínez, E., Blanco, J. L., Mora, R., Solbes, E., Rodriguez, A., Callau, P., Miquel, L., Blanch, J., … Martínez-Rebollar, M. (2025). Long-term health outcomes of people with HIV engaged in chemsex: A prospective cohort study on drug use, sexual behaviour, sexually-transmitted infections and vulnerability. Infectious Diseases and Therapy, 14(9), 2113–2130. https://doi.org/10.1007/s40121-025-01201-7. PMID: 40762951; PMCID: PMC12425866.
Hammond, R., Cambiano, V., Lampe, F. C., Asboe, D., Clarke, A., Gilson, R., Hart, G. J., Miltz, A. R., Nwokolo, N., Johnson, A. M., Phillips, A. N., Speakman, A., Whitlock, G., Rodger, A., & Sewell, J. (2023). Predictors of starting and stopping chemsex in men who have sex with men in England: Findings from the AURAH2 prospective study. Sexually Transmitted Infections, 99(7), 474–481. https://doi.org/10.1136/sextrans-2023-055774. PMID: 37321843; PMCID: PMC10715473.
Sewell, J., Cambiano, V., Speakman, A., Lampe, F. C., Phillips, A., Stuart, D., Gilson, R., Asboe, D., Nwokolo, N., Clarke, A., & Rodger, A. J. (2019). Changes in chemsex and sexual behaviour over time, among a cohort of MSM in London and Brighton: Findings from the AURAH2 study. International Journal of Drug Policy, 68, 54–61. https://doi.org/10.1016/j.drugpo.2019.03.021. PMID: 30999243.
Sobre el autor
Ignacio Cervera es Psicólogo General Sanitario especializado en chemsex y adicciones en hombres homosexuales y otros HSH. Es autor y desarrollador de MAFIC-Chemsex, fundador de Querido Amigo Marica y desarrolla actividad clínica especializada, consultoría, supervisión profesional, formación y análisis de casos relacionados con chemsex.
