Mantenerse ocupado no siempre es recuperación: estructura frente a sobrecontrol

«Mientras estoy ocupado, no consumo» puede describir una estrategia eficaz. Trabajo, deporte, familia y obligaciones pueden reducir oportunidades y organizar el día. Pero si cualquier tarde libre produce desorganización, aburrimiento intenso o una urgencia difícil de manejar, la misma estructura que protege también puede estar ocultando un repertorio muy estrecho.

La estructura no es enemiga de la recuperación

En adicciones existe a veces una tendencia a valorar cualquier apoyo externo como dependencia o evitación. Eso es un error. Una agenda, un horario, una convivencia o compromisos concretos pueden modificar de forma directa las oportunidades de consumo y facilitar sueño, alimentación y funcionamiento.

MAFIC considera legítimos los andamiajes externos cuando tienen una función clara, son proporcionales y se revisan. El objetivo no es demostrar independencia absoluta.

La estructura puede reducir riesgo de forma real. El problema aparece cuando solo funciona mientras no exista ningún hueco, cambio de plan o estado interno difícil de manejar.

El problema aparece cuando todo depende de no dejar huecos

Si el plan consiste en ocupar cada hora, cualquier vacaciones, enfermedad, fin de semana o cancelación puede dejar a la persona sin una respuesta disponible. Además, mantener niveles altos de exigencia puede producir agotamiento, que en algunos casos aumenta el valor de una vía rápida de desconexión.

Bloques rígidos que evolucionan hacia una estructura más flexible con espacios abiertos

Un caso idiográfico de este proyecto mostró algo particularmente útil: muchas actividades durante un día sin consumo coexistían con sufrimiento, automatización y horas decidiendo qué hacer. No se puede generalizar ese patrón, pero ilustra por qué «hizo muchas cosas y no consumió» no agota el análisis.

Estructura protectora y sobrecontrol pueden parecerse desde fuera

La diferencia está en la función y el coste. Una rutina flexible permite descansar, cambiar planes y elegir. El sobrecontrol exige que todo esté previsto para evitar una experiencia que parece inmanejable. Cuando algo cambia, aumenta drásticamente la carga.

No existe una medida validada de «sobrecontrol en chemsex». Utilizo el término aquí como descripción funcional de rigidez, no como diagnóstico ni mecanismo demostrado.

La recuperación necesita también capacidad para estar en estados no resueltos

No todo momento de aburrimiento necesita convertirse en una actividad. Poder permanecer un tiempo sin saber qué apetece, tolerar una tarde poco estimulante o descansar sin convertirlo en un problema puede ampliar repertorios.

Eso tampoco significa usar exposición al aburrimiento de forma indiscriminada. Si existe depresión, anhedonia, TDAH, agotamiento, abstinencia o un riesgo elevado de consumo, hace falta evaluar qué está ocurriendo y no convertir el malestar en una prueba de fortaleza.

Cómo probar una estructura más flexible

Puede ser útil introducir variaciones pequeñas: bloques no planificados con opciones de baja demanda, reducir decisiones mediante menús previamente construidos, distinguir descanso de vacío, identificar contactos accesibles y observar qué ocurre cuando un plan cambia.

El criterio no es eliminar estructura. Es comprobar si con el tiempo existen más formas de responder y si la organización deja de ser la única barrera entre una persona y el consumo.

Preguntas frecuentes

¿Planificar mucho es malo?

No. Puede ser una herramienta excelente. Se vuelve problemático cuando genera un coste alto o cuando cualquier desviación deja a la persona sin recursos.

¿Tengo que aprender a aburrirme?

No como obligación. Conviene comprender qué significa el aburrimiento en tu caso y qué respuestas son seguras y útiles.

¿La rutina puede prevenir recaídas?

Puede reducir oportunidades y aumentar estabilidad, pero la eficacia específica de una rutina concreta en chemsex no está demostrada y depende del contexto.

Referencias

Mundy, E., Carter, A., Nadarzynski, T., Whiteley, C., de Visser, R. O., & Llewellyn, C. D. (2025). The complex social, cultural and psychological drivers of the ‘chemsex’ experiences of men who have sex with men: A systematic review and conceptual thematic synthesis of qualitative studies. Frontiers in Public Health, 13, 1422775. https://doi.org/10.3389/fpubh.2025.1422775. PMID: 40027505; PMCID: PMC11869904.

Rico, R., & Montesinos, F. (2025). A contextual behavioral model of chemsex: Structural equation modeling of psychological predictors of hypersexuality and drug use. Frontiers in Psychology, 16, 1672471. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2025.1672471. PMID: 41341731; PMCID: PMC12669187.

Sinclair, D. L., Chantry, M., De Ruysscher, C., Magerman, J., Nicaise, P., & Vanderplasschen, W. (2024). Recovery-supportive interventions for people with substance use disorders: A scoping review. Frontiers in Psychiatry, 15, 1352818. https://doi.org/10.3389/fpsyt.2024.1352818.

Barber, W., Hillyard, M., Connolly, D., da Silva, E., Scott, G., Mitcheson, L., & Appiah-Kusi, E. (2026). Sex, substances, and stigma: Working alongside chemsex in talking therapies. The Cognitive Behaviour Therapist, 19, e26. https://doi.org/10.1017/S1754470X26100683.

Sobre el autor

Ignacio Cervera es Psicólogo General Sanitario especializado en chemsex y adicciones en hombres homosexuales y otros HSH. Es autor y desarrollador de MAFIC-Chemsex, fundador de Querido Amigo Marica y desarrolla actividad clínica especializada, consultoría, supervisión profesional, formación y análisis de casos relacionados con chemsex.

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