
Cómo construir una hipótesis clínica que pueda estar equivocada
En clínica es fácil convertir una formulación plausible en una historia cerrada. ‘Consume por soledad’, ‘busca evitar emociones’, ‘la app le dispara’ o ‘necesita intensidad’

En clínica es fácil convertir una formulación plausible en una historia cerrada. ‘Consume por soledad’, ‘busca evitar emociones’, ‘la app le dispara’ o ‘necesita intensidad’

Un tratamiento puede reducir el número de episodios y, aun así, no mejorar la sexualidad, las relaciones o el funcionamiento. También puede ocurrir lo contrario:

Si una intervención se selecciona porque creemos que una variable mantiene el patrón, su resultado aporta información sobre esa creencia. Si introducimos una fricción de

Una persona puede disfrutar mucho del chemsex y, al mismo tiempo, estar sufriendo consecuencias que ya no quiere aceptar. No hay contradicción. De hecho, ignorar

Preguntar solo por los riesgos del chemsex deja fuera una parte esencial: qué hace que la experiencia resulte sexualmente valiosa. La literatura describe aumento subjetivo

En ciencia clínica conviene separar preguntas diferentes. Una propuesta puede estar construida con principios razonables y literatura pertinente y, aun así, no haber demostrado que

La pregunta parece sencilla: «¿qué porcentaje de personas deja el chemsex por sí sola?». Hoy no podemos responderla con una cifra fiable. No porque nadie

En chemsex ya existen estrategias procedentes de adicciones, reducción de daños, salud sexual, psicoterapia, sexología y trabajo comunitario. El problema clínico no es encontrar una

Una narrativa frecuente presenta el chemsex como un proceso que necesariamente aumenta en frecuencia y gravedad hasta hacerse incontrolable. La evidencia longitudinal disponible no permite

“Solo voy a mirar” no es una recaída. Tampoco es una frase irrelevante si, en una persona concreta, suele preceder a una secuencia repetida: abrir

Un plan escrito antes de consumir puede ser una buena herramienta de reducción de daños. Pero un límite de “dos horas” depende de que la

No consumir puede ser exactamente el objetivo que una persona necesita y desea. Pero incluso cuando se alcanza, queda otra pregunta: ¿qué ha pasado con

Una de las ventajas sexuales que algunas personas atribuyen al chemsex es poder durar más. El problema aparece cuando ‘durar más’ deja de ser una

Hablar de «recuperación» como sinónimo automático de abstinencia deja fuera una parte importante de lo que las personas intentan cambiar. Para algunas, dejar una sustancia

Por Ignacio Cervera, Psicólogo General Sanitario. «Ignacio, ¿cuánto tiempo voy a tardar en volver a disfrutar del sexo?». Es una pregunta que aparece en consulta

Después de un episodio difícil es frecuente hacerse una pregunta enorme: «¿Por qué lo hice otra vez?». El problema es que esa pregunta suele producir

«Quiero recuperar el control» es una demanda frecuente y, al mismo tiempo, demasiado ambigua. Puede significar consumir menos, no empezar cuando estás solo, poder irte

A algunas personas que quieren cambiar su relación con el chemsex les sorprende una dificultad concreta: el sexo sin sustancias parece menos intenso, menos largo

Llamar “desencadenante” a todo lo que aparece antes de un consumo puede resultar cómodo, pero clínicamente es impreciso. Apps, fines de semana, determinadas personas, alcohol,

Volver a consumir después de semanas o meses de cambio puede sentirse como si todo el trabajo anterior hubiera desaparecido. Esa lectura es comprensible, pero

Si cada encuentro sexual sin sustancias se convierte en una prueba para comprobar si ‘ya estás bien’, el sexo puede empezar a parecerse más a